LECTURAS DEL MIÉRCOLES XIII DEL T. ORDINARIO 5 DE JULIO (VERDE)
“Si vienes a echarnos fuera, mándanos entrar en esos cerdos”. Él les respondió: “Está bien”.
ANTÍFONA DE ENTRADA Cfr. Lc 12, 42
Éste es el siervo fiel y prudente a quien el Señor puso al frente de su familia.
ORACIÓN COLECTA
Señor
Dios, que en tu inefable providencia te dignaste elegir a san José como
esposo de la santísima Madre de tu Hijo, concédenos que merezcamos
tener como intercesor en el cielo a quien veneramos como protector en la
tierra. Por nuestro Señor Jesucristo…
LITURGIA DE LA PALABRA
El hijo de esa esclava no compartirá la herencia con mi hijo Isaac.
Del libro del Génesis: 21, 5. 8-20
Abraham tenía cien años, cuando nació su hijo Isaac. Creció el niño y lo destetaron; ese día Abraham dio un gran banquete.
Sara
vio jugando con su hijo Isaac al hijo que Agar, la egipcia, le había
dado a Abraham, y le dijo a éste: “Despide a esa esclava y a su hijo,
pues el hijo de esa esclava no va a compartir la herencia con mi hijo
Isaac”.
Abraham
lo sintió mucho, por tratarse de su hijo, pero Dios lo consoló,
diciéndole: “No te aflijas ni por el niño ni por tu esclava. Hazle caso a
Sara en lo que te dice, porque es Isaac quien continuará tu
descendencia. Aunque al hijo de la esclava lo convertiré en un gran
pueblo, por ser descendiente tuyo”.
Se
levantó, pues, Abraham de mañana, tomó pan y un odre de agua y se lo
puso a Agar en los hombros, le entregó al niño y la despidió. Ella se
fue y anduvo errante por el desierto de Bersebá. Cuando se le acabó el
agua, Agar dejó al niño bajo un matorral y fue a sentarse enfrente, a
distancia como de un tiro de arco, pues decía: “No quiero ver morir al
niño”.
Entonces
el niño rompió a llorar y Dios oyó el llanto del niño. El ángel de Dios
llamó a Agar desde el cielo y le dijo: “¿Qué te pasa, Agar? No tengas
miedo, porque Dios ha oído el llanto del niño que está ahí. Levántate,
toma al niño y llévalo de la mano, porque voy a convertirlo en un gran
pueblo”. Entonces Dios le abrió los ojos y vio un pozo con agua. Fue,
llenó el odre y le dio a beber al niño. Dios asistió al niño, que
creció, vivió en el desierto y llegó a ser un gran tirador de arco.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Del salmo 33
R. El Señor escucha el clamor de los pobres.
El
Señor escucha el clamor de los pobres y los libra de todas sus
angustias. Junto a aquellos que temen al Señor el ángel del Señor acampa
y los protege. R.
Que
amen al Señor todos sus fieles, pues nada faltará a los que lo aman; el
rico empobrece y pasa hambre; a quien busca al Señor, nada le falta. R.
Escúchame, hijo mío: voy a enseñarte cómo amar al Señor, para que puedas vivir y disfrutar la vida. R.
ACLAMACIÓN Sant 1, 18
R. Aleluya, aleluya.
Por
su propia voluntad el Padre nos engendró mediante la palabra de la
verdad, para que fuéramos, en cierto modo, primicias de sus creaturas.
R.
¿Acaso has venido hasta aquí para atormentarnos antes del tiempo señalado?
Del santo Evangelio según san Mateo: 8, 28-34
En
aquel tiempo, cuando Jesús desembarcó en la otra orilla del lago, en
tierra de los gadarenos, dos endemoniados salieron de entre los
sepulcros y fueron a su encuentro. Eran tan feroces, que nadie se
atrevía a pasar por aquel camino. Los endemoniados le gritaron a Jesús:
“¿Qué quieres de nosotros, Hijo de Dios? ¿Acaso has venido hasta aquí
para atormentarnos antes del tiempo señalado?”.
No
lejos de ahí había una numerosa piara de cerdos que estaban comiendo.
Los demonios le suplicaron a Jesús: “Si vienes a echarnos fuera,
mándanos entrar en esos cerdos”. Él les respondió: “Está bien”.
Entonces
los demonios salieron de los hombres, se metieron en los cerdos y toda
la piara se precipitó en el lago por un despeñadero y los cerdos se
ahogaron.
Los
que cuidaban los cerdos huyeron hacia la ciudad a dar parte de todos
aquellos acontecimientos y de lo sucedido a los endemoniados. Entonces
salió toda la gente de la ciudad al encuentro de Jesús, y al verlo, le
suplicaron que se fuera de su territorio.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Al
prepararnos a ofrecerte, Padre santo, este sacrificio de alabanza, te
suplicamos que para cumplir la misión que nos has confiado nos ayude la
intercesión de san José, a quien concediste cuidar en la tierra,
haciendo las veces de padre, a tu Unigénito. Él, que vive y reina por
los siglos de los siglos.
PREFACIO
En
verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y
eterno.
Y
alabar, bendecir y proclamar tu gloria en la conmemoración de san José,
porque él es el hombre justo que diste por esposo a la Virgen Madre de
Dios, el fiel y prudente servidor a quien constituiste jefe de tu
familia para que, haciendo las veces de padre, cuidara a tu Unigénito,
concebido por obra del Espíritu Santo, Jesucristo, Señor nuestro.
Por
él, los ángeles y los arcángeles, y todos los coros celestiales,
celebran tu gloria, unidos en común alegría. Permítenos asociarnos a sus
voces cantando humildemente tu alabanza: Santo, Santo, Santo…
ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mt 25, 21
Alégrate, siervo bueno y fiel. Entra a compartir el gozo de tu Señor.
ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
https://www.facebook.com/snfranciscoxavier.comunidadcatolica
La otra orilla es una orilla pagana impura.Los endemoniados son dos hombres impuros, que viven en lugar impuro (los sepulcros). Y además los cerdos sonconsiderados animales impuros. Es decir, que lo impuro está muy presente en esta escena evangélica. Y con ello se va a enfrentar Jesús.
¿Quiénes son estos endemoniados? La descripción de Mateo es bien escueta: un endemoniado es alguien que no es dueño de sí mismo; hay algo en él que tiende a destruirle, que no le deja «ser» (basta con mirar el efecto que causan en los cerdos: se lanzan por un acantilado). Viven en los sepulcros, esto es, son considerados «fuera» de la sociedad, sin «vida» en ellos, desagradables, y a la vez ignorados si no fuera por el miedo que producen. Son violentos, aunque seguramente ellos no tengan la culpa: ¿Qué les habrá llevado a tener dentro tal violencia, que nadie se atreve siquiera a acercarse o pasar por aquel camino? Solitarios, rechazados, bloquean la relación, el acercamiento, el encuentro, y gritan provocadores. Los había entonces y los hay hoy y siempre, aunque no los llamemos "endemoniados" ni actúen como nos los pintan en ciertas películas.
Pero algo hay sorprendente en los endemoniados de este Evangelio: Saben reconocer que ese Jesús que pasa es el Hijo de Dios... en contraste con el resto de la población que... le rogará -muy educadamente, eso sí- que se largue de su territorio. Estos gerasenos no muestran ninguna alegría ni sorpresa por la curación de aquellos dos desgraciados. No sé si valoraban más sus puercos, o preferían que nadie alterase esa estricta división entre puro/impuro, o tal vez no estaban dispuestos a reconocer que la presencia liberadora del Nazareno exigía algo de ellos. Mateo no da explicaciones. Aquel exorcismo para las gentes de "la otra orilla" ha sido perfectamente inútil, y hasta incómodo y fastidioso.
Todo esto ha ocurrido «antes de tiempo», es como un adelanto o una señal, ya que el triunfo de Jesús sobre las fuerzas que destrozan al hombre -y muy en particular la muerte, los sepulcros- tendrán lugar tiempo después, así como la supresión de las barreras entre lo puro y lo impuro (que "algunos" hoy y siempre intentan levantar y levantan). Para nosotros, esa victoria ya ha tenido lugar... y nos deja un reto en el aire: Ir como Jesús a esos numerosos lugares donde hoy hay tantos «endemoniados» e «impuros», «violentos», marginados, sin-vida... para hacer posible el encuentro y la liberación, la humanización. La otra opción es, como los de Gerasa, procurar que las cosas sigan como están...
Ciudad Redonda



